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lunes, 10 de enero de 2022

HISTORIA DE LA PROVINCIA DE CÁIZ

 EDAD MODERNA

HOSPITALIZACIÓN EN LA ISLA DE LEÓN

HOSPITAL DE SAN JOSÉ

Fray Tomás del Valle, obispo de Cádiz y Ceuta, muy preocupado por la situación en que se encontraban muchas personas faltas de recursos, comunica a S.M. Carlos III el triste espectáculo de muchos enfermos pobres, exhalando el último suspiro junto a los vallados y caminos de la Isla. A continuación, solicita al monarca permiso para llevar a cabo la construcción de un hospital donde se pudiera llevar a cabo el alivio y curación de aquellos pobres enfermos. El centro hospitalario estaría destinado a atender a los vecinos de la villa y también a los transeúntes.

Las obras comienzan el 3 de diciembre de 1768, dirigidas por el reconocido arquitecto Torcuato Cayón de la Vega, y siguiendo las costumbres de la época contará el edificio con una sola planta. En esta construcción se emplea piedra ostionera junto a yeso, cal, madera y cantos. La fachada comunica con el exterior por medio de ventanas protegidas por rejas.

En el vestíbulo de entrada se puede apreciar una nave en bóveda de cañón. A la izquierda el oratorio. Nos adentramos y aparecen las salas de enfermos que al principio fueron dos: San José y San Rafael, destinadas a hombres y con capacidad, cada una de ellas, para cuarenta camas. Se añadió una tercera sala destinada a mujeres con veinte camas y en 1773 el administrador solicitó permiso a Tomás del Valle para añadir una nueva sala destinada también a mujeres, en los terrenos del cementerio, con treinta camas.

El edificio quedaba construido alrededor de un gran patio, con pozo y árboles frutales. En torno a dicho patio queda un amplio corredor de claustro, y con sus arcos de medio punto. Fuera del recinto hospitalario y ya en su parte posterior se encontraba una huerta con noria.

Al ser un hospital benéfico, acogía a los pobres de solemnidad y a los transeúntes, en sus comienzos, pero con el tiempo también podían ser hospitalizados aquellos que podían pagarse la estancia. También atendió a militares del ejército y  llegó a hacer contrato con la Armada para la atención de marineros, operarios del Arsenal de la Carraca y presidiarios, en caso de no poder ser atendidos en hospitales propios o en caso de epidemias y guerras.

HOSPITALES MILITARES DE ARMADA

LAZARETO DE INFANTES

En el año 1713 se habilitó en el lugar conocido como la “Casería de Infantes” en unos terrenos propiedad de Juan Infantes y Olivares, un lazareto destinado a pasar el periodo de cuarentena aquellos enfermos sospechosos de ser portadores de enfermedades contagiosas. Muchos de ellos habían llegado a Cádiz por mar o tierra y también muchos era marineros embarcados en diversas escuadras.

HOSPITAL DE LAS ANCLAS O DE RICARDOS

En el año 1752, debido a la expansión del arsenal de la Carraca, el intendente de Marina del Departamento solicita al protomédico de este, un informe sobre la instalación en un lugar adecuado para un hospital provisional en la Isla de León. El protomédico Juan Sánchez Bernal es acompañado por el cirujano mayor departamental Pedro Virgili, llevandose a cabo el reconocimiento de unos terrenos cerca del puente de Suazo, en donde hay un almacén grande con casa inmediata. Se trata del caserío de Ricardos en el “Manchón de las anclas”. El hospital podía albergar setenta pacientes y solo duró tres años para ser sustituido por el hospital del arsenal de la Carraca.

REAL HOSPITAL DEL ARSENAL DE LA CARRACA

Con anterioridad, en 1752, se había proyectado crear junto con el astillero; fábricas de jarcias, tejidos diversos y lanilla. Junto a todo ello, construir diversos edificios como dos cuarteles, catorce almacenes para el desarme, teneduría, la machina y los diques. Se piensa también  en un hospital.

No obstante, no es hasta 1755 cuando el intendente del Departamento dirige escrito al Despacho Universal de Marina, exponiendo la intención de hospitalizar las fuerzas navales en el propio arsenal. El 28 de abril de este año se aprueba la proposición de la creación de dicho centro, el cual debe de tener capacidad de 80 a 100 camas. Las obras comenzarán el 25 de mayo de 1756.

HOSPITAL PROVISIONAL Y REAL DE INFANTES

En 1736, ante las dificultades surgidas para poder atender a todo el personal militar y civil que se congregaba en el arsenal de la Carraca, el secretario de Marina ordena al director de las fortificaciones de Andalucía y Cádiz, encontrar un lugar adecuado en donde pueda establecerse un hospital capaz de albergar 800 enfermos.

Pero, hubo que esperar a 1777, con motivo de que el Real Hospital de Marina de Cádiz se encontraba saturado de enfermos, cuando el gobernador militar propone al intendente general de Marina la rehabilitación del lazareto de Infantes, el cual podía albergar 300 enfermos. Comienza a funcionar en 1778.

 

BIBLIOGRAFÍA

CLAVIJO Y CLAVIJO, S. La trayectoria hospitalaria de la Armada española. 

Editorial Naval. Madrid, 1944.

GARCÍA-CUBILLANA DE LA CRUZ, J.M. El Hospital de San José de la Isla de León.

Publicaciones del Sur Editores. Sevilla, 2011.

GARCÍA-CUBILLANA DE LA CRUZ, J.M. "La salud y la enfermedad en el Real Hospital de la Armada del Arsenal de la Carraca (1756-1821)". 

Revista de Sanidad Militar. Vol. 71, no. 3. Madrid, jul./sep. 2015.

ROCA NÚÑEZ, J.B. Los otros de Trafalgar.  

Publicaciones del Sur Editores. Sevilla, 2011.

 Hospital de San José en la actualidad. Fachada frontal con puerta de entrada. Autor

                        Fachada lateral del edificio. Autor

 Hospital de San José. Dibujo de Juan Antonio Lobato. Portada del libro El Hospital de San José de la Isla de León de Juan .M. García-Cubillana. 

Costa de San Fernando. Lugar de la bahía gaditana donde estuvo ubicado el Lazareto de Infantes. prehistoriadelsur.com

Fachada de la Enfermería del Arsenal de la Carraca en 1880.
Salvador Clavijo y Clavijo. La trayectoria hospitalaria de la Armada española. Editorial Naval. Madrid. 1944; 117. Fig. 31


 

lunes, 3 de enero de 2022

LOS REYES MAGOS

 

Para san Mateo, la imagen de estos misteriosos personajes orientales que acuden a adorar al Niño representa un bella manera de exponer que la misión de Cristo es universal. Este hecho no representa ninguna fábula del apóstol y si hacemos un análisis minucioso vamos a encontrar muchos datos históricos basados en la cronología, topografía, característica psicológica de Herodes, unidos a las preocupaciones de la época. Todo ello nos indica de que nos encontramos ante la narración de un episódio fundamentalmente histórico. 

Esta narración, además de san Mateo, la encontramos en san Lucas. Podríamos considerar el evangelio de san Mateo escrito directamente para los paganos conversos de Siria y tendría un especial interés en resaltar la infidelidad de los judíos y conversión de los gentiles. 

El Padre Martín Descalzo hace la siguiente pregunta: ¿porqué se pusieron en camino?. San Mateo pone en boca de los magos la siguiente frase: "Hemos visto su estrella y venimos a adorarle". Después nos cuenta como esa estrella se movía, caminando ante ellos, y señalando el lugar concreto de la "casa "donde se encontraba el Niño.

Durante siglos se ha especulada sobre esta célebre estrella. Señala el célebre astrólogo alemán Johannes Kepler que en el  año 747 de la fundación de Roma tendría lugar una conjunción de Júpiter y Saturno, y esta fecha puede coincidir con la del nacimiento de Jesús. Otros piensan en el cometa Halley que apareció unos doce años antes de nuestra era. Pero lo cierto es que san Mateo habla de una estrella que aparece y desaparece. 

Podemos pensar que bien los magos vieron una estrella especial o bien dedujeron del estudio de los horóscopos que algo grande había ocurrido en el mundo. De todos modos, se ponen en camino para adorar a este recién nacido porque sus almas están llenas de esperanza. Este hecho le parece a Martín Descalzo lo sustancial del tema.

Y es que en Belén y en Jerusalén sus habitantes, exceptuando los pastores, no se habían enterado de que el propio Mesías ya habitaba entre ellos. Unos hombres guiados por unos signos no bien definidos se lanzan a la aventurada empresa de buscarle. San Juan Crisóstomo afirma: "No se pusieron en camino porque hubieran visto la estrella, sino que vieron la estrella porque se habían puesto en camino".

Afirma Martín Descalzo que igual que Simeón iba todas las tardes al Templo porque siempre esperaba, ellos en cambio, lo hacian consultando el cielo. Sigue preguntándose: ¿Cómo pudieron entender que aquella estrella hablaba de aquel niño esperado?. Y ¿Cómo tuvieron el valor de abandonar sus casas, su comodidad, para lanzarse a la locura de buscar a ese niño que soñaban?

La respuesta sería; que es la locura del Dios que se hace hombre y empieza a resultar contagiosa. Los magos de Oriente se contagiaron porque eran hombres de buena voluntad.


BIBLIOGRAFÍA

MARTÍN DESCALZO, J.L. Vida y misterio de Jesús de Nazaret. Ediciones Sígueme, Salamanca, 1998: 



E213 Los Reyes Magos de Oriente. De un original pintado por Triantafillos Iliadis.

Pintor con la Boca.

Asociación de pintores con la Boca y con el Pie






      

lunes, 27 de diciembre de 2021

NAVIDAD 2021. JOSÉ. PADRE PUTATIVO DE JESÚS

 

José Luis Martín Descalzo, haciendo referencia al célebre escritor e historiador francés Daniel Rops, nos manifiesta que el Evangelio muestra un respetuoso silencio con José y "rodea su figura de sombra, de humildad y de silencio: se le adivina, más que se le ve". 

No sabemos con exactitud de donde era oriundo, pues algunos se inclinan en decir que era de Belén y otros prefieren señalar que nació en Nazaret. No obstante, es probable que de Belén fueran sus antepasados. 

Según el célebre teólogo austriaco, y de origen ucraniano, autor del libro José de Nazaret; Franz Jantsch, citado por Martín Descalzo, sitúa a José a la hora de su matrimonio con María entre los 40 y 50 años. Sin embargo, otros autores como el historiador estadounidense Jim Bishop cree que tendría unos 19 años. Algunos lo sitúan en los 25 años ya que esta era la edad con la que solían desposarse los varones palestinos de la época.

La tradición mantiene que su oficio era el de carpintero, aunque la palabra griega texvítns, con la que se designa su profesión, traducida literalmente significa artesano. La tradición cristiana basada en san Justino cree que José constuia yugos y arados, y Orígenes, san Efrén y san Juan Damasceno, se unen a esta creencia..

No obstante, en la Edad Media, san Isidoro de Sevilla, entre otros, le atribuyen ser herrero. Hemos de tener en cuenta que en un pueblo de la Palestina, como lo era Nazaret, de no más de cincuenta familias, donde escaseaba la madera y donde los muebles apenas existían, la carpintería representaría un medio de vida muy precario y de difícil subsistencia. Por estos motivos, muchos piensan que José era un trabajador de encargos eventuales, en donde podría en una ocasión reparar un tejado y otras veces arreglar un carro, o recomponer un yugo o un arado, y esta idea puede ser buena ya que se trataba de una región dedicada a la agricultura y ganadería. Lo cierto es que trabajaba humildemente para ganarse la vida.

La mayor sorpresa de este humilde hombre, no cabe la menor duda, fue cuando estando desposado con María y antes de que convivieran se entera que Ella estaba en estado. El ilustre teólogo Martín Descalzo opina como en José no se manifiesta ningún deseo de venganza. No obstante, está totalmente confuso.

La pregunta sería: ¿Creyó José en la culpabilidad de su esposa?. San Agustín, con gran realismo, dice que la juzgó adúltera. Y en esta misma línea se mantienen muchos padres de la Iglesia y algunos biógrafos.

Sin embargo, José reacciona lleno de ternura. Martín Descalzo es partidario de la idea de que José pensara que María había sido violada durante el viaje que realizó al pueblo palestino de Ayn Karim para visitar a su prima Isabel, y lo tuvo que hacer  por unos caminos llenos de vandidos y malvados.

La otra pregunta seria: ¿Pudo sospechar José que aquel embarazo viniera de Dios?. Algunos historiadores están de acuerdo con esta teoria y opinan que José envuelto en su humildad no se atreviera a vivir con el Mesías y su madre. Pero, es probable que esta hipótesis no fuera una realidad, pues no tiene suficiente apoyo que la justifique.

Algunos opinan que la primera reacción de José pudo ser la de guardar silencio, pero esta solución tampoco es fácil. San Mateo dice que José "era justo" y esto quiere decir en el sentir de los evangelios: cumplidor estricto de la ley. La ley mandaba denunciar a la mujer adúltera, a pesar de que ella no fuera culpable. Por otra parte, José no podía mantener un hijo ilegítimo en su estirpe de David.

Esta angustia debió durar varios días y Dios no terminaba de manifestarse. Martín Descalzo explica todo este entramado diciendo que el misterio se aclarará con un nuevo misterio. San Mateo en su evangelio dice que a José "en sueños se le apareció un ángel del Señor". 

José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. 

En el antiguo testamento era frecuente la acción de Dios a través del sueño. El ángel saluda a José como hijo de David y le indica que cuanto va a decirle le afecta no solo como persona sino como miembro de toda la estirpe.



BIBLIOGRAFÍA

MARTÍN DESCALZO, J.L. Vida y misterio de Jesús de Nazaret. Ediciones Sígueme. Salamanca, 1998

   

 No.E613 Natividad. 

De un original pintado por José Luis Mora Espinosa. Pintor con la Boca. 

Asociación de Pintores con la Boca y con el Pie







    

lunes, 20 de diciembre de 2021

NAVIDAD 2021. MARÍA. MADRE DE JESÚS


 Sabemos, entre otras cosas, que la madre de Jesús se llamaba Miryam o María y que en hebreo significa excelsa o elegida. Era virgen y estaba desposada con un hombre llamado José. 

Siguiendo al Padre Martín Descalzo nos fijaremos en que estaba "llena de gracia" y que vivía permanentemente en la fe. 

Mujer elegida por Dios, invadida e inundada por Dios. Debió ser una niña misteriosa, donde el orar constituía su función principal, como respirar y vivir. Pero probablemente, ella no entendía con exactitud esta forma de ser y se sentiría como guiada o conducida.

Seguramente que en más de una ocasión pensó que pertenecía a la familia de David y que era la estirpe de donde saldría el Salvador. Pero no imaginaba cual sería su protagonismo en la profecía.

Ella no se opuso cuando los suyos decidieron desposarla con José, porque en la cultura del pueblo palestino no podía oponerse a la voluntad de sus padres. El saber que era José el elegido debió tranquilizarle porque conocía que era un buen muchacho, ya que en Nazaret se conocían todos. Algunos piensan que debía tener unos 13 o 14 años de edad, ya que era la edad con que solían desposarse las mujeres de aquella época, en Palestina.

José, el elegido para esposo, era un hombre justo y temeroso de Dios, y de su misma forma de vivir. Tendría la edad con la que solían desposarse los jóvenes palestinos de su tiempo, alrededor de 25 años. 

En una Palestina invadida y sometida al poder de Roma, todos esperaban el momento de la liberación y pensaban que con la llegada del Mesías, de un modo u otro, el mundo cambiaría de forma radical.

Mientras tanto; la esperanza estaba alimentada en la palabra de Dios, comprendida en las profecías y salmos. María, no cabe duda, de que conocía perfectamente las escrituras y de esta forma cuando el ángel le comunica que el Niño heredará el trono de David, su padre, y que reinará sobre la casa de Jacob, lo entiende perfectamente. Más tarde, en el Magnificat improvisará un canto con frases del antiguo testamento. 

La historia más trascendente de la humanidad comienza con un ángel y una muchacha. El ángel se llamaba Gabriel y la muchacha María. Ella con apenas 13 o 14 años, como hemos referido, mientras que el ángel no tiene edad. Los dos estarían muy desconcertados. Ella porque no acababa de entender lo que estaba ocurriendo y Él porque conocía muy bien que con sus palabras estaba abriendo el capítulo más importante de toda la Historia de la Humanidad. Esta escena ocurría en Nazaret, a 50 Km. al norte de Jerusalén.


BIBLIOGRAFÍA

MARTÍN DESCALZO, J.L. Vida y misterio de Jesús de Nazaret. Ediciones Sígueme. Salamanca, 1998



La Anunciación. De la pintura de  Leonardo da Vinci. Lámina. Propiedad del autor. 







 


  

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lunes, 13 de diciembre de 2021

HISTORIA DE LA PROVINCIA DE CÁDIZ

 

EDAD MODERNA

 HOSPITLALIZACIÓN EN CÁDIZ

HOSPITAL DE LA MISERICORDIA

Tenemos noticias de la existencia de este centro hospitalario en el año 1613. Estaba situado en la Plaza de la Corredera y era regentado por la Orden de San Juan de Dios, siendo la capacidad inicial de veinte camas para ir aumentando su volumen a través del tiempo.

 El historiador Horozco se refiere a éll en los siguientes términos: “Solamente ay un hospital que se intitula de la Misericordia, aquel que se ha dicho está en la plaza pública. Curánse  en el los heridos i toda suerte de enfermos de la ciudad i de las naos, con el cuidado i regalo que el enfermo puede desear i cuanto se hace en cualquier otro hospital, sustentando lo principal dello de las limosnas que se recogen… Sirven en él de pocos años a esta parte, quatro hermanos de los que siguen la hospitalidad que fundó el Santo hermano Joan de Dios en la ciudad de Granada, i con ellos un capellán que administra los Sacramentos a los enfermos, i dice misa cada día”.

HOSPITAL NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN U HOSPITAL DE MUJERES

Era el año de 1634 cuando la beata Antonia de la Cruz con sus terciarias carmelitanas, atendían a los enfermos en una casa del barrio del Pópulo. Posteriormente, un personaje ilustre, procedente de la región vizcaína, el capitán Diego de Aguirre, otorgó en su testamento una importante cantidad de dinero con la que se pudo comprar unas casas en la calle de la Carnicería del Rey, las cuales se destinaron a este fin humanitario.

Fray Jerónimo de la Concepción cuenta que con la ayuda de las limosnas de los gaditanos, en 1647, se dispuso de iglesia y hospital, quedando este bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen.

Con el tiempo el hospitalillo quedó insuficiente y fue necesario adquirir un local frente a la calle de la Cuna.

HOSPITAL DEL REY

Se sabe que en la primera mitad del siglo XVII existió un hospitalillo para atender a la Armada y Ejército, el cual estaba a cargo del Reverendo Padre Fray Pedro de Magallanes. Estaba situado en el centro de la ciudad y se había hecho pequeño por lo que el padre Magallanes había solicitado al gobernador la agregación de unas casas inmediatas al centro.

REAL HOSPITAL DE MARINA

En el año 1632, el cabildo de Cádiz toma conciencia de los enormes problemas sanitarios existentes en la ciudad, haciendo referencia a los soldados de la Armada del Mar Océano, los cuales quedan “derramados por las calles” por encontrarse los hospitales llenos.

Como hemos visto, existía un hospital para la armada y ejército, pero era del todo insuficiente. Se acordó la construcción de un nuevo centro hospitalario en un lugar llamado del “Campo Santo”, situado en la parte de Poniente y no lejos del  castillo de Santa Catalina. En este lugar habían sido enterrados las victimas de la epidemia de peste del año 1648 que habían sido unas doce mil personas. En el lugar había una ermita dedicada al Santo Ángel de la Guarda.

En el año 1669, el ayuntamiento gaditano acuerda la donación de mil ducados de vellón para las obras.

En 1679, el edificio está acabado y en esta ocasión el ayuntamiento contribuirá de nuevo, concediendo la prestación de encargarse de la ampliación del terreno para la creación de una huerta con alberca y noria, debiéndose también abrirse un pozo.

Surge una nueva epidemia en 1681 y el hospital cede algunos cuartos altos para los enfermos de la población.

Entrando el siglo XVIII se suceden varias ampliaciones y mejoras. El intendente Patiño, en las ordenanzas de mayo de 1728 se refiere a la creación de los cuerpos de Armada y entre ellos el de los cirujanos. El nuevo jefe del cuerpo es Juan Lacomba quien agrupará a los cirujanos en este centro hospitalario y comenzará una enseñanza teórico-práctica de la cirugía, ocupándose también de la medicina.

Desde 1721 el Real Hospital de Marina se había visto obligado a echar mano de los religiosos de San Juan de Dios, ante el escaso número de cirujanos de marina para cubrir los buques de las escuadras.

De 1750 a 1757 se lleva a cabo una ampliación solicitada por el nuevo jefe del cuerpo de cirujanos, Pedro Virgili.

La cabida del hospital era de 492 enfermos desde 1742 y quedaban distribuidos de la siguiente manera:

Salas de Medicina: Soledad, Encarnación, Cruz, Concepción, San Antonio, San Diego, San Elías. Un cuarto agregado.

Salas de Cirugía: Cruz, Encarnación, San Miguel, San Juan, Santiago, San José, San Francisco. Un cuarto agregado.

HOSPITAL MILITAR DE LA  ARMADA PROVISIONAL DEL CASTILLO DE SANTA CATALINA

Entre 1778 y 1779 se usó como hospital de unciarios. En épocas posteriores se volvió a utilizar para fines distintos

HOSPITAL MILITAR DE LA  ARMADA PROVISIONAL DE LA BOMBA

En 1779, con motivo de la llegada de una escuadra francesa se utilizó un hospital con este nombre situado en la zona más occidental de Cádiz.

 

BIBLIOGRAFÍA

BUSTOS RODRÍGUEZ, M. “Crónica histórica de las epidemias en Cádiz”. 

Andalucía Información, andaluciainformacion.es. 3-4-20.

CLAVIJO Y CLAVIJO, S. La trayectoria hospitalaria de la Armada española. 

Editorial Naval. Madrid, 1944.

ROCA NÚÑEZ, J.B. Los otros de Trafalgar.  

Publicaciones del Sur Editores. Sevilla, 2011.

RAMÍREZ MUÑOZ, F.J. El Hospital de la Segunda Aguada. 

Diputación de Cádiz. Cádiz, 2013.

RODRÍGUEZ, J.C. “Las epidemias de nuestra historia”. 

Diario de Cádiz. Diariodecadiz.es. 15 de marzo de 2020.

 

 


                Vista de la plaza antes de la construcción del Hospital de San Juan de Dios

Salvador Clavijo y Clavijo. La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en la Marina de Guerra de España. Tipografía Artistíca. Madrid. 1950; 209. Fig. 82

Plaza de San Juan de Dios en el siglo XIX. En el ángulo izquierdo aparece la fachada del Hospital. Lámina distribuida por Unicaja.


Patio del Real Hospital de Marina. Salvador Clavijo y Clavijo. La Trayectoria hospitalaria de la Armada española. Editorial Naval. 
Madrid. 1944; 61. Fig. 9

 

 

miércoles, 8 de diciembre de 2021

INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA



 



DIOS TE SALVE MARÍA

MADRE DE DIOS. MADRE MÍA

ERES LA PATRONA DE ESPAÑA

DE SU GLORIOSA INFANTERÍA


INMACULADA CONCEPCIÓN DE MURILLO. COPIA ANÓNIMA






lunes, 6 de diciembre de 2021

HISTORIA DE LA PROVINCIA DE CÁDIZ

 EDAD MODERNA

HOSPITALIZACIÓN EN EL PUERTO DE SANTA MARÍA

HOSPITAL DE SANCTI SPIRITUS Y SAN TELMO

En 1514, el presbítero Diego de Ossea u Ojeda crea un refugio para enfermos. En 1525, consultados los entierros que hubo de enfermos fallecidos en este centro se descubre que fue “hospital de mareantes”.

CASA HOSPITALARIA DE SAN JUAN DE RODAS

Aunque hay escasa referencia, pudo existir este centro de 1516 a 1537 para atender a aquellos enfermos de la cofradía creada por los integrantes de las galeras.

HOSPITAL DE GALERAS DE SAN JUAN DE DIOS

Clavijo afirma que hay referencias, aunque inciertas, de la existencia de un hospital real de galeras con destino a sus dotaciones. Estaría situado al principio en una casa particular y posteriormente pudo fundirse con el de Santa Lucía.

HOSPITAL DE SANTA LUCIA

Funcionó de 1587 a 1596 un “Ospital de Galeras” fundado por el hermano Amador de Orellana de la orden de San Juan de Dios, donde era atendido el personal de las galeras.

El hermano Orellana va a utilizar parte de la ermita de Santa Lucia para atender a toda “gente que anda en servicio del rei nuestro señor, por ser este puerto donde acuden todos, así por mar como por tierra, de los que asta aquí se an curado en el dicho ospital munchos de ellos”.

HOSPITAL DE SAN JUAN DE LETRÁN

La “Hermandad o Cofradía de la Piedad y Caridad” fue creada por las dotaciones de las galeras; generales, oficiales y marineros, en el año 1563, cuya finalidad consistía en socorrer y curar a sus enfermos. En 1569, tuvo el reconocimiento del Papa Pio V quien nombró “capellanes mayores”. La hermandad intentó crear cuatro hospitales. Se construyó la capilla de San Juan de Letrán que en 1570 obtuvo el privilegio de Basílica y en 1625, en una casa pegada se toma una cuarta parte del edificio para hospital, con la contribución de los donativos de la gente embarcada. En 1627 se concede la autorización de agrandar el edificio, creándose una nueva sala de cirugía.

Según escritos, el Hospital de San Juan de Letrán comenzó a funcionar el año 1622 y en 1630 hay testimonio de estar instalado “el hospital de la gente de guerra de las galeras en San Juan de Letrán”      

El 30 de octubre de 1650 es nombrado capellán del hospital el licenciado don Alonso de Herrera, el cual además de tener las llaves del sagrario debía vigilar la comida, las camas y limpieza, dando cuenta de ello al veedor general.

El funcionamiento del centro va a regirse por la instrucción dada el 23 de noviembre de 1653, la cual especificaba que cuando el protomédico y el cirujano pasen visitas había que tocar a campanilla de la enfermería para que acudan el capellán y el mayordomo con la finalidad de ver lo ordenado y se haga ejecutar. Deben estar presentes el enfermero y el barbero para saber lo ordenado.

Los enfermos convalecientes tenían el desayuno a las 7 horas en verano y a las 8 horas en invierno. El almuerzo era a las 10 en verano y a las 11 en invierno. La cena a las 6 en verano y a las 5 en invierno.

El mayordomo daba cuenta al capellán de las compras de carbón, leña y otros utensilios. Así mismo, el padre mayordomo se encargaba de recoger las ropas de los enfermos y las armas de los soldados que las devolverían al ser dados de alta. Debía pesar la carne de la cocina y comprobar la cantidad comprada.

Al entrar los enfermos en el hospital debían confesarse. El capellán y padre mayordomo debían estar pendientes de la llave del sagrario para que en caso de necesidad poder administrar los Santos Sacramentos.

HOSPITAL PROVISIONAL DEL CUARTEL VIEJO DEL CAMPO SANTO

En 1779, con el objeto de descongestionar la hospitalización militar de Cádiz, donde se había acumulado un gran contingente de tropas debido a la guerra con Inglaterra, el intendente Francisco Rancés trata de obtener el adecuado traslado de enfermos y heridos al Puerto de Santa María y de este modo se utilizará este hospital provisional instalado en un antiguo pabellón de artillería, capaz de albergar 400 enfermos, distribuidos en nueve salas.

HOSPITAL PROVISIONAL DEL HOSPICIO DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

En 1783 la escuadra francesa fondeada en la bahía de Cádiz y va a utilizar para sus enfermos y heridos este hospital provisional.


BIBLIOGRAFÍA

CLAVIJO Y CLAVIJO, S. La trayectoria hospitalaria de la Armada española. 

Editorial Naval. Madrid, 1944.

Restos del edificio del Hospital de San Juan de Letrán. Puerto de Santa María a mediados del siglo XX.

Salvador Clavijo y Clavijo. La Trayectoria Hospitalaria de la Armada española. Editorial Naval. Madrid. 1944; 39. Fig.4