EXPLORACIÓN DE LA PLEURA
TORACOCENTESIS
La toracocentesis consiste en la extracción de líquido de la cavidad pleural, mediante la punción transtorácica y tiene dos fines:
. Diagnóstico de derrames pleurales de origen desconocido, y en este caso nos encontramos ante una toracocentesis diagnóstica.
. Tratamiento paliativo de la disnea ocasionada por un derrame pleural copioso, y en este caso nos encontramos ante una toracocentesis evacuadora.
No obstante, existen algunas contraindicaciones de esta técnica y la principal es la diátesis hemorrágica, incluida la anticoagulación.
Tampoco se debe realizar la toracocentesis sobre áreas con lesiones cutáneas infecciosas, como piodermas o herpes zoster.
En enfermos no colaboradores podemos recurrir a la sedación.
La técnica consiste en que tras localizar el derrame por exploración física y ayuda de la radiología o ecografía; se infiltra con un anestésico tópico la piel y, progresivamente la pared torácica hasta llegar a la cámara pleural.
La punción se realizará cerca del borde superior de la costilla para no afectar al paquete vasculonervioso que corre por el borde costal inferior.
Una vez alcanzada la cámara pleural, se conecta a la aguja de la punción una jeringa que permite obtener líquido, el cual, una vez recogido, se envía a diferentes laboratorios para obtener un diagnóstico.
Si se trata de una toracocentesis de tipo evacuadora, la aguja se conectará a un sistema de evacuación.
Una complicación que puede presentarse es la aparición de un neumotórax.
Otras son:. infección de la cavidad pleural y el edema de reexpansión tras el drenaje de un derrame grande en poco tiempo.
Ocasionalmente, puede llegar a producirse una reacción vaso-vagal refleja, y debemos tener preparada atropina.
REFERENCIAS
VILLAMOR LEÓN, J. NEUMOLOGÍA. Luzán 5, S.A. de Ediciones. Madrid, 1997
























