Hoy, día 4 de junio, la Iglesia Católica celebra la festividad del Corpus Christi
No obstante, en muchos lugares dicha festividad se traslada al domingo siguiente.
Jesucristo instituyó la Eucaristía para perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el sacrificio de la cruz y alimentar nuestras almas para la vida eterna. Padre Jorge Loring, S.I.
Refiere este conocido jesuita que en su Última Cena, Jesucristo instituyó el sacrificio eucarístico de su Cuerpo y de su Sangre. De este modo, Jesús ofreció aquel día en el Cenáculo el mismo sacrificio que iba a ofrecer pocas horas más tarde en el Calvario. Así se entrega a todos los hombres bajo las apariencias de pan y vino.
Con las palabras de Jesús: haced esto en memoria mía, dio a los Apóstoles y a sus sucesores el poder y el mandato de repetir aquello mismo que Él había hecho, que no era otra cosa que convertir el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre, ofreciendo estos dones al Padre de los Cielos y darlos como manjar a los fieles.
No cabe duda de que se trata de un gran misterio, pero así lo hizo Jesucristo porque por ser Dios lo puede todo.
Recordemos que en una ocasión dice Jesús: Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida.
REFERENCIAS
JORGE LORING, S.I. PARA SALVARTE. Cádiz, 5 de diciembre de 1988

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