EL IMPACTO QUE TUVO EL NACIMIENTO DE JESÚS EN LA JERARQUÍA Y EN EL PUEBLO
El padre Martín Descalzo llama la atención sobre lo que considera la turbación de Herodes, y es que unos cándidos magos llegados de Oriente, preguntan en Jerusalén dónde ha nacido un nuevo rey de los judíos.
El evangelistas San Mateo narra que Herodes se turbó y toda la ciudad con él. Herodes lo hace porque va a surgir una amenaza más y, también la ciudad porque percibe que va a desencadenarse un rio de sangre.
Pero, Herodes rara vez perdía los nervios y su violencia no tenía límites. Lo primero que hizo es interrogar a los viajeros para darse cuenta cual era el objeto real de aquel viaje. Herodes habría pensado una y otra vez que si un rey había nacido muy humildemente, tenía que haberlo hecho para que ningún rumor llegara a aquel palacio, porque representaría una amenaza a su trono.
También pensaría que tenía que obrar con cautela y lo primero era no llamar demasiado la atención. Si convocaba de inmediato al sanedrín, la noticia iba a correr como pólvora. Solo reunió a los príncipes de los sacerdotes y a los escribas. Solo pregunta: ¿Dónde ha de nacer el Mesías? Estos se limitaron a citar las palabras de Miqueas: En Belén de Judá.
Herodes llegaría a la conclusión de que a solo unos kilómetros de su palacio no iba a poder suceder aquel enorme acontecimiento. ¿Serían aquellos extraños viajeros unos chalados dispuestos a correr miles de kilómetros por una extraña visión?
Pero, para un aspirante al trono toda cautela era poca y era necesario investigar a fondo aquel problema, sin levantar la mínima sospecha, para que no se difundiera la noticia. Por este motivo, no cabe la menor duda, llamó en secreto a los magos.
También, la respuesta de estos magos dejarían al monarca más confuso todavía, porque por un lado toda aquella historia no parecía tener base alguna y le parecería un absurdo de que el esperado Mesías apareciera en forma de niño recién nacido.
A pesar de ello, el carácter supersticioso de Herodes comenzó a llenarse de sombras y temeridad en aquella situación de que la amenaza no aparecía en forma de espada, sino arma espiritual.
No nos puede caber la menor duda de que Herodes valoraba al mínimo detalle todo aquel acontecimiento. Aquellos extraños personajes venían con señorío, pues tenían apariencia de sabios y de ricos. Tenía que haber mucho de verdad en lo que decían y, sobre todo, haberse tomado la molestia de emprender tan largo viaje. Lo aconsejable era pedirles que a la vuelta le informaran de todo lo que habían visto.
No obstante, por otra parte, los pastores habían hecho correr la noticia del extraordinario acontecimiento del que fueron testigos y el pueblo llano comentaba esta noticia en las plazas, mercadillos, faenas camperas, cuidado del ganado, entre otros lugares. Con toda seguridad, aquello fue captado por la policía del dictador.
Herodes debió tener un plan: Enterarse de primera mano por los magos que habían descubierto estos y cual era la situación real, así tomaría personalmente decisiones. Se presentaría en persona y actuaría y, no de buenas maneras.
Al encontrarse burlado por los magos, al no corresponder estos a la petición de informarle y dirigirse a sus tierras por otro camino, es cuando Herodes toma la tremenda decisión de dar muerte a todos los pequeños menores de dos años que vivieran en Belén y su comarca, lo que provocaría el éxodo de la Sagrada Familia a Egipto y la matanza de los Santos Inocentes.
REFERENCIAS
MARTÍN DESCALZO, J.L. Vida y misterio de Jesús de Nazaret. Ediciones Sígueme. Salamanca, 1998
El pueblo de Belén celebra la noticia de la venida del Mesías. Belén familiar.
Maribel y Pedro