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jueves, 24 de mayo de 2018

JOSÉ SERRANO ÁLVAREZ. PRACTICANTE DE ARMADA EN FILIPINAS Y CUBA.


Nace en San Fernando (Cádiz) el día 28 de mayo de 1850. Es hijo de  Ildefonso Serrano y María Teresa Álvarez, vecinos de la localidad. Es hermano menor del también practicante de Armada Luis Serrano Álvarez, trágicamente desaparecido en el naufragio del crucero Reina Regente.
1de julio de 1868 a 30 de junio de 1869.
El 15 de febrero es examinado para practicante de 2ª clase, en el Departamento Marítimo de Cádiz, obteniendo la calificación de aprobado. Por orden del Almirantazgo de 21 de abril es destinado al apostadero de la Habana. El 8 de mayo se le asigna el Hospital de San Carlos, en espera de partir para su destino de ultramar.
1 de julio de 1869 a 30 de junio de 1870.
El día 15 de septiembre parte en vapor correo para la Habana. Llega el 4 de octubre y es destinado a la fragata Victoria. El 12 trasborda a la fragata Gerona. El 8 de abril pasa a la goleta Huelva. El 14 de junio trasborda al vapor Blasco de Garay.
El 29 de junio, por haber cumplido el tiempo de permanencia en el apostadero, sale para la Península.
1 de julio de 1870 a 30 de junio de 1871.
El 7 de agosto se presenta en Ferrol y el 12 desembarca, siendo asignado al Hospital de Marina de este Departamento. El 2 de septiembre, por acuerdo del Almirantazgo, se le concede ser destinado a la Habana. Por otra orden del 24 de octubre es nombrado para dicho apostadero, siendo pasaportado el 12 de noviembre. Se presenta en su nuevo destino el 18 de diciembre, y el 19 es destinado al cañonero Destello. Por acuerdo del Almirantazgo del 6 de marzo es declarado practicante de 2ª clase, de número y sueldo fijo. El 16 trasborda al cañonero Lebril.
1 de julio de 1871 a 30 de junio de 1872.
El 17 de enero pasa al 2º batallón del 2º regimiento de infantería de marina, en Cuba.
1 de julio de 1872 a 30 de junio de 1873.
El 11 de abril pasa asignado al depósito del arsenal. El 15 de mayo embarca en el vapor correo para la Península, por cumplido, y el 9 de junio llega a Ferrol. El 10 embarca, de forma interina, en la fragata Carmen.
1 de julio de 1873 a 30 de junio de 1874.
El 18 de enero embarca en la fragata Victoria. El 2 de febrero desembarca y es pasaportado para Cádiz, volviendo a embarcar en este buque el 22.
1 de julio de 1874 a 30 de junio de 1875.
El 23 de julio desembarca de la fragata Victoria. El 3 de agosto es asignado al Hospital de San Carlos. El 10 embarca en la corbeta Villa de Bilbao. El 5 de octubre trasborda a la goleta Caridad. El 13 de marzo desembarca por enfermo. El 30 se presenta en Cádiz, viajando de transporte, en el cañonero Salamandra, y procedente de Ferrol.
1 de julio de 1875 a 30 de junio de 1876.
Por R.O. de 14 de julio, permuta destino para Cartagena. El 29 se presenta en este Departamento y es asignado a la enfermería del arsenal. El 26 de agosto embarca en la corbeta Ferrolana. El 22 de noviembre desembarca y el 23 es pasaportado para Cádiz, por haber sido destinado a la Habana por una permuta. El 27 es pasaportado para el Apostadero, presentándose en este el 19 de diciembre, siendo destinado al Hospital provisional de Manzanillo.
1 de julio de 1876 a 30 de junio de 1877.
El 23 de septiembre es relevado de este último destino. El 19 de octubre es pasaportado para la Península por enfermo. El 28 de noviembre se presenta en Cádiz. Por R.O. de 27 de diciembre es destinado a Fernando Poó, siendo pasaportado el 12 de enero. El 18 se presenta en su nuevo destino.  
1 de julio de 1877 a 30 de junio de 1878.
Permanece en la estación naval de Fernando Poó.
1 de julio de 1878 a 30 de junio de 1879.
El 1 de julio se presenta en el Departamento de Cádiz, procedente de Fernando Poó, por enfermo. El 12 de noviembre es asignado al Hospital de San Carlos. Por R.O. de 14 de mayo es destinado al 1º batallón del 1º regimiento de infantería de marina, presentándose en su nuevo destino el 28. Por R.O. de 2 de junio es nombrado para formar parte de la dotación de la fragata Lealtad. Por R.O. de 11 de junio queda sin efecto el anterior nombramiento y permanece en su anterior destino de infantería de marina.
1 de julio de 1879 a 30 de junio de 1880.
Por R.O. de 3 de octubre se le nombra para ocupar destino en el apostadero de la Habana, en condición de relevo. El 27 de noviembre se presenta en su nuevo destino. El 12 de diciembre embarca en el cañonero Criollo.
1 de julio de 1880 a 30 de junio de 1881.
El 22 de septiembre se le concede el primer premio de Constancia. El 29 se le concede la Medalla de Cuba con distintivo Rojo, y tres pasadores. Por R.O. de 28 de abril se le concede el empleo de practicante de 1ª clase sin sueldo.
1 de julio de 1881 a 30 de junio de 1882.
El 25 de julio desembarca del cañonero Criollo, por enfermo. El 31 parte de la Habana, en el vapor correo, para la Península. El 31 de agosto se presenta en Ferrol y es asignado al Hospital de Marina, de esta localidad. Por R.O. de 30 de noviembre es nombrado para embarcar en la urca Pinta, embarcando en esta el 9 de enero. Por R.O. de 2 de febrero es promovido a practicante de 1ª clase efectivo. Por R.O. de 22 de este mes se le nombra para el cañonero Pilar, pero por otra de 27 de abril se dispone que el embarque lo haga en el cañonero Paz.
1 de julio de 1882 a 30 de junio de 1883.
Por R.O. es destinado al apostadero de la Habana y el 11 desembarca del cañonero Paz. El 3 de octubre es pasaportado para la Habana. Es destinado al depósito del arsenal. El 12 de diciembre pasa a la enfermería de Manzanillo. El 1 de enero cesa en este último destino y se incorpora en Gibara a su nueva enfermería. 
1 de julio de 1883 a 30 de junio de 1884.
El 13 de marzo cesa en este último destino y embarca en el cañonero Alarma. El 17 trasborda al cañonero Cuba Española. El 16 de junio desembarca y pasa al depósito del arsenal. El 25 es pasaportado para la Península por enfermedad.
1 de julio de 1884 a 30 de junio de 1885.
El 19 de julio se presenta en Cádiz. El 2 de agosto pasa al Hospital de San Carlos. El 26 de enero cesa en el destino de escribiente del detall de la sección de practicantes del Departamento de Cádiz y embarca en el cañonero Cocodrilo. Por R.O. de 30 de abril le es concedido el segundo premio de Constancia.
1 de julio de 1885 a 30 de junio de 1886.
El 30 de junio desembarca del cañonero Cocodrilo por enfermo. El 6 de agosto es asignado a la enfermería del arsenal de la Carraca.
1 de julio de 1886 a 30 de junio de 1887.
El 31 de julio cesa de escribiente del detall de practicantes y pasa asignado al Hospital de San Carlos. El 30 de agosto cesa en este destino para pasar a la Mayoría General. El 20 de abril embarca en la fragata Carmen.
1 de julio de 1887 a 30 de junio de 1888.
El 27 de julio trasborda al crucero Ulloa.
1 de julio de 1888 a 30 de junio de 1889.
Permanece en este último buque.
1 de julio de 1889 a 30 de junio de 1890.
El 28 de junio desembarca del crucero Ulloa y pasa destinado al Hospital de Marina Nuestra Señora de los Dolores de Cañacao, en Filipinas.
1 de julio de 1890 a 30 de junio de 1891.
El 12 de julio cesa en el Hospital de Cañacao y es pasaportado para la Península. Llega al puerto de Barcelona a bordo del vapor correo Isla de Mindanao, el día 17 de agosto. Se presenta en la Mayoría General el 25 y pasa a Cádiz. Es asignado al Hospital de San Carlos. Por Decreto de 3 de septiembre se le conceden cuatro meses de licencia por enfermo.
1 de julio de 1891 a 30 de junio de 1892.
Deja el Hospital de San Carlos y el 17 de Julio sale en el vapor correo para el apostadero de Filipinas, donde había sido destinado por R.O. del 3 de junio anterior. Se presenta en el apostadero el 24 de agosto, siendo destinado al Hospital de Cañacao. Por R.O. de 7 de octubre es ascendido a primer practicante con sueldo pero sin antigüedad. El 28 de septiembre cesa en el Hospital de Cañacao y embarca en el crucero Castilla. El 8 de enero desembarca por enfermedad y parte para la Península en el vapor correo Santo Domingo. El 13 de febrero llega a Barcelona y se presenta en la Mayoría General. El 22 pasa al Departamento de Cádiz, siendo asignado al Hospital de San Carlos. Se le concede dos meses de licencia por enfermedad. El 29 de abril pasa de nuevo al Hospital de San Carlos.
1 de julio de 1892 a 30 de junio de 1893.
El 29 de julio cesa en el Hospital de San Carlos para pasar destinado al 2º tercio de infantería de marina del Departamento. El 11 de agosto cesa en este último destino para pasar a la enfermería del arsenal de la Carraca. El 20 pasa al 1º tercio de infantería de marina. El 25 de octubre se da orden para que deje este destino y embarque en el crucero Isla de Luzón, en cuyo buque se presenta el día 31. Por R.O. de 3 de marzo se pone en vigor un nuevo Reglamento, continuando como excedente en la plantilla del Cuerpo. El 23 de mayo pasa destinado al Hospital de San Carlos.
1 de julio de 1893 a 30 de junio de 1894.
El 26 de septiembre cesa en el Hospital de San Carlos y pasa destinado al apostadero de Filipinas. El 13 de octubre parte del puerto de Barcelona en el vapor correo Santo Domingo, llegando a su destino el 18 de noviembre. El 19 embarca en el crucero Castilla. El 20 de marzo desembarca de este buque para pasar a la División naval del Sur y embarcar en el cañonero Paragua. El 26 de marzo se presenta en la División naval, embarcando de transporte en el vapor Cebú para pasar al Paragua el 6 de abril.
1 de julio de 1894 a 30 de junio de 1895.
Continúa en el cañonero Paragua.
1 de julio de 1895 a 30 de junio de 1896.
El 17 de septiembre recibe orden de desembarcar del cañonero Paragua para pasar a la capital. El 7 de noviembre se presenta procedente de la División Sur y pasa destinado al Hospital de Cañacao. El 25 cesa en este destino y es pasaportado para la Península por enfermo. El 28 parte en el vapor correo Isla de Luzón. El 27 de diciembre llega a Barcelona. El 3 de enero llega a Cádiz y se presenta en la jefatura de sanidad del Departamento, el día 4. Es destinado al Hospital de San Carlos. El 7 se le concede dos meses de licencia por enfermo, a disfrutarlos en la ciudad de San Fernando. El 5 de febrero se le concede una permuta, renunciando a disfrutar la licencia. El 12 emprende viaje a la Habana, en el vapor correo. Llega el 26 e ingresa en el depósito del arsenal. El 20 de marzo es destinado al cañonero Criollo, embarcando en esta unidad el 29.
1 de julio de 1895 a 30 de junio de 1898
 Permanece en el cañonero Criollo.
1 de julio de 1898 a 30 de junio de 1899.
El 5 de agosto regresa de la Isla de Cuba. Por R.O. de 31de diciembre se le cuenta la antigüedad en el empleo de primer practicante efectivo  desde el 17 de julio de este año.
1 de julio de 1899 a 30 de junio de 1900.
El 31 de octubre se le concede dos mese de licencia por enfermo, para Cádiz y San Fernando, quedando asignado al Hospital de San Carlos.
1 de julio de 1900 a 30 de junio de 1901.
Comprendido en el R.D. de 1 de septiembre de 1897 y R.O. circular de 7 de septiembre de 1899, se le concede abono de doble tiempo de servicio por la participación en la campaña de Cuba, desde el 26 de febrero de 1896 en que llegó a la Habana hasta el 20 de junio en que embarcó de regreso a la Península. Puede optar con ello a los beneficios de retiro, premios de constancia y Cruz de San Hermenegildo. En 1 de julio sigue asignado al Hospital de San Carlos.
1 de julio de 1901 a 30  de junio de 1902.
Continúa en la misma situación.
1 de julio de 1902 a 30 de junio de 1903
 Continúa en la misma situación.
Marzo de 1904
Ha solicitado el retiro. Vivió  en San Fernando en la calle Jorge Lasso de la Vega.
Condecoraciones.
Medalla de Cuba con distintivo Rojo.
Medalla de la Campaña de Cuba.




Detalles de la fachada de la enfermería del Arsenal de la Carraca en San Fernando (Cádiz).




BIBLIOGRAFÍA

ARCHIVO GENERAL DE MARINA ÁLVARO DE BAZÁN. Sección Sanidad. Asuntos personales. José Serrano Álvarez. Legº. nº 2989/77.

ROCA NÚÑEZ, J.B. ROCA FERNÁNDEZ, F.J. GARVÍ LÓPEZ, M. ROCA FERNÁNDEZ, J.J. Historia de la Medicina. La Sanidad de la Armada española en la segunda mitad del siglo XIX. Martínez Encuadernaciones. Puerto Real (Cádiz), 2015.





  

martes, 15 de mayo de 2018

SANTIAGO DEL POZO Y POS. PRACTICANTE DE ARMADA EN FILIPINAS Y CUBA.


Santiago del Pozo y Pos nace en Cádiz el 25 de julio de 1841. Hijo de José del Pozo y de María de la Concepción Pos.
17 de noviembre de 1862. Aparece como matriculado de Practicante segundo de la Armada, previo examen.
7 de junio de 1869. Nombrado Practicante de segunda clase, de número y con sueldo fijo.
20 de diciembre de 1878. Promovido a Practicante de primera clase.
28 de junio de 1886. Declarado: Segundo Practicante, por reformas en el cuerpo.
7 de octubre de 1891. Declarado: Primer practicante, con sueldo pero sin antigüedad.
3 de marzo de 1893. Se le reconoce el empleo que disfrutaba antes del reglamento de 1886.
18 de mayo de 1895. Se le asciende por Real Orden; al empleo de Primer Practicante con antigüedad del 13 del mismo mes.
Estuvo gran tiempo destinado en ultramar.
En la Isla de Cuba:
8 de noviembre de 1864 a 23 de mayo de 1869.
3 de noviembre de 1875 a 1 de junio de 1877.
18 de marzo de 1878 a 29 de enero de 1882.
10 de mayo de 1889 a 28 de agosto de 1891.
31 de enero de 1898 a 16 de julio de 1898.
En la hoja de servicios figura un tiempo total de: 12 años, 8 meses y 22 días.
El tiempo que permaneció prisionero y hospitalizado en el Hospital de Portsmouth, hasta su muerte, también cuenta como tiempo de servicio.
En Filipinas:
6 de noviembre de 1869 a 24 de diciembre de 1874.
3 de junio de 1884 a 13 de septiembre de 1886.
13 de octubre de 1893 a 8 de octubre de 1895.
En la hoja de servicios figura un tiempo total de: 9 años, 4 meses y 23 días.
Embarcado en el crucero Vizcaya, tras el combate de Santiago de Cuba queda prisionero y conducido, en el buque hospital de la marina americana Saint Louis, al Hospital Naval de Portsmouth, donde fallece el día 16 de julio de 1898; con el diagnostico de Paraplejia.
RECOMPENSAS
Medalla de Cuba.
Cruz  del Mérito Naval.

VIDA PROFESIONAL
Sirvió en la Armada; 35 años, 8 meses y 29 días. En ultramar, figura en su hoja de servicios, un tiempo total de 22 años, 1 mes y 20 días.
En 1887 pide un año de licencia por enfermedad, sin sueldo, la cual le es concedida.
En 1897 solicita el grado de médico segundo de Sanidad de la Armada, título solo honorífico sin poder ejercer como tal, pero su instancia no se aprueba por no contar con algún mérito extraordinario en su hoja de servicios, como lo exige una Real Orden de 5 de enero de 1895.
VIDA FAMILIAR
Se casó el 20 de septiembre de 1893, a la edad de 52 años, con Isabel María de la Gloria Rodríguez Segundy, de 35 años de edad; residente en Rota, en cuya Iglesia parroquial tuvo lugar la boda, trasladándose el matrimonio a vivir a San Fernando. A su muerte, en el Hospital Naval americano de Portsmouth, y sin haber sobrevivido hijo alguno, su viuda reclama la pensión que le corresponde, con la bonificación de Ultramar. Con fecha de 30 de noviembre de 1899, el Presidente del Consejo Supremo de Guerra y Marina; le concede una pensión anual de 1000 pesetas que cobrará por la Delegación de Hacienda de Cádiz. Además; disfrutará de una bonificación de un tercio, que significa la cantidad de 333 pesetas con 33 céntimos, también anuales, que corresponde al Ministerio de Ultramar, Tesoro de Cuba.   
NOTAS.

*). Roca Núñez et al. La Sanidad de la Armada española en la segunda mitad del siglo XIX. pp. 183-185.



Crucero acorazado Vizcaya. Wikipedia (26 de marzo de 2018).






BIBLIOGRAFÍA.

ARCHIVO GENERAL DE MARINA ÁLVARO DE BAZÁN. 
Sección Sanidad: Asuntos Personales. Santiago del Pozo y Pos. Legº. nº. 2989/62. Sección Pensiones: Isabel Mª Rodriguez  Segundy.  Legº. nº. 5300/290. 


ROCA NÚÑEZ, J.B. ROCA FERNÁNDEZ, F.J. GARVÍ LÓPEZ, M. ROCA FERNÁNDEZ, J.J. Historia de la Medicina. La Sanidad de la Armada española en la segunda mitad del siglo XIX. Martínez Encuadernaciones. Puerto Real (Cádiz), 2015.





lunes, 7 de mayo de 2018

ANTONIO JURADO CALERO Y NICOLÁS GÓMEZ TORNELL. DOS MÉDICOS DE ARMADA EN CUBA.


En el Vizcaya, al poco tiempo de iniciarse el combate, su enfermería no paraba de recibir heridos y los cadáveres se amontonaban por lo que hubo de habilitarse las baterías como puestos de socorro, donde no paraban de llegar politraumatizados con pérdidas de miembros y heridas penetrantes en torax y abdomen; se producían frecuentes estados de shock por las hemorragias que conducían a una muerte irremediable y la situación era dramática, cuando ocurre un hecho que la empeora: una granada estalla en las proximidades de la enfermería, produciendo heridas en torax y brazo al segundo médico Nicolás Gómez Tornell, cuando intentaba practicar una amputación a un oficial de la dotación. Cuando el segundo médico es trasladado a un buque americano, junto al oficial herido, intenta ocultar sus propias heridas para que los médicos de la marina americana le permitieran participar en la operación que el mismo había iniciado, y ante la sorpresa de todos se descubrió la situación, al finalizar la intervención.
El primer médico Antonio Jurado Calero se lanza al mar, siendo recogido por el único bote útil que quedaba, con el que alcanza la playa. Poco tiempo después, junto al comandante del buque que estaba herido, caen prisioneros de los piratas cubanos, aunque pueden ser rescatados por los americanos y conducidos en un bote al acorazado Iowa para ser trasladados al siguiente día al trasatlántico San Luis que un día después fondeará en la bahía de Guantánamo. El día 11 de julio llegan a Portsmouth y de aquí pasan a la Academia Naval de Annapolis el día 16, en calidad de prisioneros. Jurado Calero, durante su permanencia en este centro actúa como médico, asistiendo a enfermos y heridos.
 Después, todos los prisioneros van regresando a España. Antonio Jurado, en el vapor alemán Guillermo II, llega a Gibraltar el día 29 de julio y haciendo escala en Tánger se dirige al puerto de Cádiz. La Armada le concede cuatro meses de licencia por repatriado y enfermo. En Diciembre vuelve al servicio activo y en febrero de 1899 solicita excedencia para fijar su residencia en San Fernando, en cuyo departamento había estado destinado con anterioridad, habiendo contraído matrimonio en esta ciudad con Encarnación Gay Páez. El matrimonio pasaba temporadas en Montoro, pues era oriundo de Córdoba. En esta situación le llega la muerte el día 21 de diciembre de 1900, cuando solo cuenta 44 años de edad, a consecuencia de la reactivación de una tuberculosis pulmonar que había contraído a lo largo de su vida profesional, atendiendo a enfermos, en precarias condiciones higiénicas y ambientales. No dejó descendencia porque había perdido a su único hijo, durante la infancia de este. 


Nicolás Gómez Tornell tras su regreso a España, después de gozar de la licencia reglamentaria, fue destinado al Departamento de Cádiz. Participó en diversas comisiones relacionadas con la medicina preventiva. Fue autor de numerosos escritos relacionados con la Sanidad Naval y Militar. Continuó prestando servicios en sus distintos empleos hasta alcanzar el grado de Coronel Médico. Falleció en Madrid el día 8 de marzo de 1926, siendo enterrado en el cementerio de San Lorenzo de la capital. 





Antonio Jurado Calero. Bicentenario del Hospital de San Carlos. p 295.   

NOTAS.

 *). Roca Núñez et al. La Sanidad de la Armada española en la segunda mitad del siglo XIX. pp. 132-134.



BIBLIOGRAFÍA.

GARCIA-CUBILLANA DE LA CRUZ, J.M. “Dos médicos del Hospital de Marina de San Carlos en el combate naval de Santiago de Cuba (1898)”. Bicentenario del Hospital de San Carlos. San Fernando (Cádiz), 1809-2009; pp. 295-307. Servicio de Publicaciones del Ministerio de Defensa. Madrid, 2009.

GRACIA RIVAS, M. La Sanidad Militar en Cuba.www.armada.mde.es

HUNGER, H. "D. Nicolás Gómez Tornell. Médico segundo del Vizcaya". Historia Naval de España y Paises de habla española.todoavante.es 14 de abril 2010.

ROCA NÚÑEZ, J.B. ROCA FERNÁNDEZ, F.J. GARVÍ LÓPEZ, M. ROCA FERNÁNDEZ, J.J. Historia de la Medicina. La Sanidad de la Armada española en la segunda mitad del siglo XIX. Martínez Encuadernaciones. Puerto Real (Cádiz), 2015.





martes, 1 de mayo de 2018

ALEJANDRO LALLEMAND LEMUS Y JULIO CESAR DÍAZ NAVARRO. DOS MÉDICOS DE ARMADA EN CUBA.


Alejandro Lallemand y Lemus, primer médico de la Armada, embarcado en el crucero Infanta María Teresa, buque insignia del Almirante Cervera, escribe una carta dirigida a su esposa Vicenta, hijos, padre, madre y hermanos. Esta emotiva carta publicada por su descendiente José A. Lallemand Abella en 1997, en la revista de Historia y Cultura Naval, nos va a procurar una clara visión de las consecuencias para nuestros marinos de aquel trágico combate, y de la que vamos a resumir los puntos de mayor trascendencia. La carta comienza con un encabezamiento que dice:
A bordo del Harvard (prisionero) en la mar a 10 de julio de 1898.
Después de dirigirla a su familia, como hemos visto con anterioridad, y afirmar que esta salvado milagrosamente, habla de lo que llama catástrofe de la Escuadra y sobre todo del Teresa, Vizcaya y Oquendo. Se había enterado que en España, al publicar la relación de muertos, en las primeras noticias, el iba incluido, lo que le causó una profunda preocupación. Intentó redactar desde Tampa un cablegrama para tranquilizar a su familia, el cual llevó a cabo, anunciando que estaba salvado, prisionero, pero que estaba bien. Al siguiente día del combate escribió una carta y un jefe de la marina noruega, agregado a la escuadra americana, se ofreció para que esta llegara a su destino, pero no podía tener la certeza que hubiera llegado para disipar la angustia de los suyos. Después de contar sus impresiones y sus vivencias de los comienzos, llega el momento decisivo cuando su buque se encuentra frente a tres acorazados americanos con el resto de los barcos enemigos algo más atrás. Comienza el combate y el número de granadas lanzadas sobre el Infanta María Teresa fue incalculable y las averías que hicieron tremendas. En un momento llegaron a la enfermería un gran número de heridos con brazos y piernas destrozadas, entre ellos el comandante del buque con una herida en el brazo y otra en la nalga. A medida que curaba a unos, llegaban otros. De pronto corrió la voz de fuego y se mandó inundar el pañol de proyectiles que estaba al lado de la enfermería de combate. El fuego alcanzó a medio barco. El vapor que salía de las calderas donde había caído una granada, aumentaba horriblemente el cuadro. No había botes pues todos habían quedado destrozados y el general ordenó que todos los que sabían nadar se lanzaran al agua. El general se lanzó con un tablón y el comandante, a pesar de sus heridas, lo hizo a nado. Nuestro médico contempla que unos se ahogan al poco de caer. Con un salvavidas, sin quitarse la ropa y con el revólver a la cintura, encomendándose a la Santísima Virgen, se echa al mar. Pronto se percata de lo mal que había hecho en no desnudarse pues no adelantaba nada y apenas podía sostenerse con la cabeza fuera del agua. Algunos desgraciados se le agarraban y vio cerca de él, al pobre segundo médico Díaz Navarro quien con otros tres o cuatro permanecían agarrados a un bote, “hecho trizas”, cerca de la popa del Teresa, hecha un volcán y “nos arrastraba al fondo porque la hélices seguían funcionando al no haber sido paradas por los maquinistas”. En un momento de inspiración, aprovechándose de un trozo de remo que tenía en sus manos y aplicándolo sobre la popa del buque, fue separándose, pudiendo quedar a flote. Los demás habían desaparecidos. Nuestro médico se encomienda a Dios y le pide ser salvado “para mis hijos”. Ya sin fuerzas, con calambres tremendos, llega a rendirse y no pensaba en salvarse por considerarlo imposible. Entonces; aparece la quilla de un bote y con enorme esfuerzo llega al punto donde se encontraba y logra subirse a ella. Le da gracias a Dios con toda su alma. Todavía queda cerca el Teresa, mientras que varado y ardiendo está el Oquendo. Ve algo cerca de él que tiene la apariencia de un tiburón, apareciendo y desapareciendo unas dos o tres veces. Después de un periodo de tiempo, que parece una eternidad, aparece en el horizonte un vaporcito americano, y agitando el brazo izquierdo, que era en el que le quedaba alguna fuerza, logra ser visto. Arrían un bote, lo recogen y lo conducen a un barco americano quedando en su enfermería, donde lo desnudan y lo meten en cama. Nota un fuerte dolor por todo su cuerpo pero sobre todo en la zona del bajo vientre. Le ponen el termómetro y tiene 40º. Por la noche es trasladado a un buque que hacía de hospital, donde le sacan sangre. Al día siguiente se mantenía la fiebre y la orina era sanguinolenta pero posteriormente mejoró y la orina se normalizó. El día 6, junto a su antiguo comandante, es trasladado a otro hospital flotante, donde el día 10, curado del todo, le devuelven a su barco de origen para ser conducido, con una porción de prisioneros, al Arsenal de Portsmouth, donde le anuncian que los oficiales; dentro de dos o tres días, seguirán viaje para Annapolis. No tiene ropas y ha andado dos días descalzos, y el traje consistía en unos calzoncillos y una camisa de dormir que le había dado un oficial americano. En el nuevo barco se le da una muda de ropa de marinero, como a los demás oficiales.
Una vez destruida la Escuadra, los médicos españoles ayudarán a sus colegas americanos en las intervenciones quirúrgicas en sus buques. La mayoría de las bajas fueron trasladados al buque auxiliar Harvard mientras que los heridos más graves fueron conducidos al buque hospital Solace para pasar posteriormente al Hospital Naval de Portsmouth, en Virginia. Los que presentaban algún tipo de enfermedad no bien filiada, el servicio de sanidad naval americana decidió ingresarlos en un hospital de New Hampshire, en la región de Nueva Inglaterra. El día 15 de julio, los primeros médicos: Salvador Guinea, Adolfo Núñez, Alejandro Lallemand, junto al segundo médico Gabriel Montesinos, embarcan en el transporte Harvard, en calidad de prisioneros. Por estar comprendidos en el Convenio de Ginebra de la Cruz Roja, le corresponden quedar libres. No obstante, renuncian a la libertad para seguir atendiendo a los heridos y enfermos españoles. Alejandro Lallemand en un campamento de prisioneros españoles, estuvo asistiendo a enfermos de “fiebres infecciosas”, contagiándose. 
 Junto a un gran número de prisioneros, regresa a España a bordo del vapor ingles City of Rome, en el mes de septiembre, llegando el día 21 de este mes a Santander para seguir viaje a Cádiz, a cuyo puerto arriban el 26. Se le concede tres meses de licencia. Es requerido en la Corte para prestar declaración en la causa sumarísima por perdida de la Escuadra. En febrero de 1899 es destinado al servicio de guardias del Hospital de Marina de San Carlos, donde permanece hasta abril, mes en que se le concede 19 meses de licencia por enfermedad. Una vez terminada esta, pasa destinado como auxiliar de la Inspección de Sanidad del Departamento Marítimo de Cádiz, encargándose en su Detall de la sección de los practicantes. En esta situación le llega la muerte el día 23 de marzo de 1903, en su domicilio de Cádiz, en el distrito de San Antonio, cuando solo cuenta con 45 años de edad, a causa de la reagudización de una peritonitis crónica como secuela del traumatismo abdominal sufrido en el combate naval de Santiago de Cuba. Dejó viuda y seis hijos pequeños. Por sus servicios prestados en 1895, cuando en Cuba fue destinado al regimiento de Infantería de Marina que se encontraba destacado en Cardona y Pinar del Rio; fue condecorado con la Cruz Blanca del Mérito Militar de Primera Clase, y por su actitud en 1897 en Matanzas, donde participó en los combates de Cayo Romano y Sábanas; obtuvo la Cruz Roja del Mérito Militar de Primera Clase.



Alejandro Lallemand Lemus. Bicentenario del Hospital de San Carlos. p. 299.


NOTAS.

*). Roca Núñez et al. La Sanidad de la Armada española en la segunda mitad del siglo XIX. pp. 130-132.
BIBLIOGRAFÍA

Garcia-Cubillana de la Cruz, J.M. “Dos médicos del Hospital de Marina de San Carlos en el combate naval de Santiago de Cuba (1898)”. Bicentenario del Hospital de San Carlos. San Fernando (Cádiz), 1809-2009; pp. 295-307. Servicio de Publicaciones del Ministerio de Defensa. Madrid, 2009.

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